Pueblos con encantos en Barcelona

Barcelona es uno de los principales focos de atracción turística de Europa. Desde luego, es la segunda ciudad con más turismo de España, sólo por detrás de Madrid, y no muy lejos de esta. Además, gran parte del turismo que entra en España lo hace por la Ciudad Condal, primero visitan Barcelona y luego el resto del país.

Paralelo a este boom turístico barcelonés, también se está desarrollando un boom turístico en toda la provincia de Barcelona. Este es mucho más modesto en cifras absolutas, aunque los crecimientos en porcentaje de sus cifras de visitantes son muy interesantes año tras año. El aumento en el turismo en la provincia está motivado por la diversidad de la oferta turística que se puede encontrar en la misma. Existen varios pueblos con encanto en Barcelona que cuentan con numerosos atractivos para hacer que los turistas salgan de la ciudad y se muevan por todos los rincones de la provincia y alrededores. Vamos a hacer un repaso de algunos de los pueblos más singulares de la provincia.

Sitges, sol y playa en un pueblo de pescadores

Sitges es uno de los pueblos más conocidos de la provincia de Barcelona. Su turismo está muy relacionado con la ciudad, aunque también hay algo más. Sitges cuenta con una privilegiada situación a unos pocos kilómetros de Barcelona, pero lo suficientemente lejos como para estar alejado del bullicio de la capital. Es famoso por su festival de cine de terror y sus playas, algunas muy frecuentadas por el ambiente gay.

Pero Sitges también es un pueblo tradicional barcelonés, con la estructura típica de un pueblo de pescadores, aunque abierto a la modernidad y el futuro.

Alella y el maresme, el lujo en el campo

La comarca del maresme, al norte de Barcelona, reúne un turismo que podríamos denominar como “alto stnading”. Son abundantes las urbanizaciones y casas de lujo. Entre todos los pueblos del maresme, como por ejemplo Masnou, quizás destaque un poco más que el resto, Alella. Un pequeño pueblo entre la montaña y la costa, con bosques cercanos y playas agradables. La cercanía a la capital y, a la vez, su retiro en una comarca rural, hacen de estos pueblitos unos de los más encantadores de toda la provincia.

Argentona, cien fuentes entre las montañas

Argentona es un pequeño pueblo situado entre las montañas. Entre la exhuberancia sinuosa de las montañas nace una vegetación abundante. Bajo las rocas hay importantes fuentes de agua que han sido sacadas a la superficie en numerosos puntos. Argentona es famoso por contar con, literalmente, decenas y decenas de fuentes en todo su paraje. Al margen de esto, es el típico pueblo con vestigios de varios siglos atras, con restos mediavales y mucha historia por contar.

Castellar de N’Hug

Castellar de Nuch es un pueblo situado en la montaña barcelonesa, uno de esos pueblos del interior plagados de historia y con bellos rincones por descubrir. En Castellar de Nuch son muy famosas las fuentes del río Llobregat que termina regando los limes de Barcelona. Un pueblo históricamente vinculado con la agricultra, cuenta con un famoso concurso de perros pastores, además del museo de la antigua fábrica de cementos Asland, un edificio modernista, muy común por otra parte en la región.

De Amadalvarez – Trabajo propio, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=5737518