Bares de tapas y pinchos para franquicia, un éxito seguro

tapas y pinchos para franquicia


Los bares y restaurantes de tapas y pinchos para franquicia son casi un éxito seguro. En nuestra ciudad, Barcelona, tenemos buenos ejemplos de ello. A la hora de emprender y montar un negocio propio, han sido muchos los barceloneses que han optado por hacerlo mediante este modelo de negocio. ¿Qué vantajas aporta emprender en este sector ecónomico y mediante el modelo de franquicia?

Bares de tapas y pinchos, la alta rotación en la restauración

La restauración es un sector económico muy importante en España. Aquí no existe la tradición de comer en la calle, como en otros paises, curiosamente con peor clima que el nuestro, como Reino Unido, pero sí existe una gran tradición de comer fuera de casa. Eso hace que la posibilidad de montar un negocio relacionado con esto siempre esté muy presente.

Los bares de tapas y pinchos se dirigen a un nicho de mercado muy concreto. Una de las grandes ventajas de estos negocios es la alta rotación de las mesas. Los clientes llegan, consumen y en poco tiempo se van a otro local. Si se consigue atraer al público suficiente como para que la barra o las mesas estén siempre llenas los ingresos del local pueden ser muy superiores a los de un restaurante de “los de comer sentado”.

Franquicias, alquilar conocimiento

Respecto a las franquicias de restauración, una de las principales ventajas de este tipo de negocios es la gran experiencia acumulada. Cuando un emprendedor se decide a abrir una franquicia de tapas y pinchos, o de lo que sea, lo que está haciendo realmente es arrendar el conocimiento adquirido por esa marca en la gestión de bares y restaurantes.

Conocer los gustos del cliente, las necesidades de materia prima, los costes de producto, los márgenes de beneficio…todas esas tareas pasan a ser secundarias en el momento de abrir una franquicia de este tipo. Será la propia empresa franquiciante la que asesore y aconseje al franquiciador sobre todas esas cuestiones.

Después, una vez iniciada la franquicia, el empresario ya dispondrá de toda esa información, pero al prinicipio le habrá sido facilitada por la empresa fanquiciadora.

Tapas y pinchos para franquicia, la pequeña restauración rentable

Al final, con todos estos condicionantes, una de las mejores opciones posibles es la apertura de un negocio de tapas y pinchos bajo el paraguas de una gran marca de restaurantes. Por un lado, abres un negocio en un mercado para el que siempre hay demanda. Todos los dias se come, y una gran cantidad de gente come fuera de casa, ya sea de una manera ociosa o por trabajo.

Y por otro lado, se cuenta con la experiencia empresarial de un gran grupo. Los costes de compras y logísticos son menores que si se abriera el negocio por su cuenta. A esto también hay que sumar la imagen de marca, la publicidad, etc. Contar con el respaldo de un gran grupo siempre es muy interesante. No en vano, los negocios franquiciados tienen un porcentaje de supervivencia mayor que el resto.

Por eso, en Barcelona y alrededores han sido muchos los emprendedores que han optado por abrir una franquicia de tapas y pinchos como medio para ganarse la vida.

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